Si cuando al despertar te acuerdas de mí, si me
miras con los ojos del corazón y encuentras en tu mente el recuerdo
de aquella que te prodiga su querer.
Si cuando emprendes tu día, buscas a tu alrededor la fuerza que
te entrego y haces que ella te inunde y con más energía
luchas contra la rutina.
Si cuando logras despejar tu mirar, de todas aquellas sombras que te
pueden nublar, encuentras mi imagen cerca de ti y te hacen sentir acompañado,
querido, anhelado y protegido.
Si cuando las cosas no van por el rumbo que quieres, mi compañía
en silencio te hace reconfortar, que aunque en silencio y separados por
la distancia, mi espíritu ahí está, acariciándote
y entregándote todo mi cariño.
Si cuando en algún momento te sientes observado sin saber el por
qué, escudriñas en tu mente y solo mi imagen viene a tu
encuentro, ya que estoy ahí invisible y en silencio, viéndote
y complaciéndome de ti.
Si cuando ya termina el día y debes descansar, al cerrar tus ojos
te vuelvo a inundar y te hago una vez más sonreír, por mis
locuras e ingenio y de las tonteras que suelo decir.
Si cuando cierras tus ojos... lo mismo que yo tú haz de sentir.
